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OBSERVACIONES SOBRE RESPONSABILIDAD PROFESIONAL

OBSERVACIONES SOBRE RESPONSABILIDAD PROFESIONAL PRIMERA PARTE

 Antes de comenzar a tratar el tema de Responsabilidad Profesional, debo hacer dos aclaraciones:
La primera, es que hablando en el lenguaje mas purista del Código Civil, me referiré a la responsabilidad de Proyectista y Director.  Los años han pasado pero para el legislador que reformó el Código Civil Argentino en el año 1968, sólo existían estas dos figuras relacionadas a la actuación de un arquitecto en obra (Lo cual, podía justificarse en ese año);  para los posteriores, un arquitecto era una de las dos cosas: Proyectista o Director;  jamás un director de obra podía ser constructor pues una norma de Etica Profesional lo fulminaba por incompatible.  Los años trajeron a aquellos arquitectos que tenían su propia empresa constructora, y también a aquellos que no les quedó otra posibilidad que empezar a construir para no quedar afuera del mercado; unos lustros después llegaron las obras llave en mano y los Constructor Manager. 
La segunda aclaración es que, frente a estos cambios en las funciones profesionales que no es nueva ( pues ya advertí este tema en las Jornadas de Actualización Profesional organizadas por los distritos I y II del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires en el año 1991) existe un verdadero vacío legal en cuanto al tema de responsabilidad que sólo podrá ser cubierto en la Argentina si se sanciona el Anteproyecto de Código Civil y Comercial del año 1998 que, aunque no lo he podido estudiar aún con la seriedad que merece (por lo que me abstendré de cualquier comentario), creo que cubre ampliamente el tema de las responsabilidades con una buena técnica de redacción legislativa.
Ahora analicemos la situación con las aclaraciones efectuadas:
Si buscamos la definición de la palabra responsabilidad encontramos que es "...Obligación de reparar y cumplir, por si o por otro, a consecuencia de delito, de una culpa o de otro motivo legal..." "...deuda u obligación moral que resulta para uno del posible yerro en caso o asunto determinado..." "...De responsabilidad: dícese de la persona de crédito, de recursos...."
En estas definiciones tomadas de cualquier diccionario, encontramos dos interpretaciones de la responsabilidad; por la primera cuando un arquitecto (al igual que cualquier persona) por un obrar culposo o doloso ocasiona un daño a un tercero, debe repararlo; en una segunda acepción podemos decir que la Sociedad considera que el Arquitecto cuenta con los conocimientos necesarios (recursos) para proyectar y dirigir una obra.  Combinando ambas acepciones y acercándonos a una definición de responsabilidad profesional, podemos decir que a la Sociedad le interesa que la obra proyectada por un arquitecto, además de cumplir con un fin individual, trascienda este y cumpla con un fin social, para ello confía en que la obra proyectada y dirigida por un arquitecto cumpla su vida económica útil, pero también le interesa que sea segura.  Además, como lo considera persona apta y con una cualificación profesional específica, le impone la obligación de reparar los daños que pueda causar con su actuación.
Diariamente encontramos ejemplos de uno y otro tipo de interpretación de responsabilidad.  Asi, revisando mis archivos, encuentro una columna aparecida en el diario Ambito Financiero (Argentina) "Diálogos en Wall Street" del 11 de Mayo de 1988 en la que el personaje imaginario Gordon Gekko hablando sobre construcción como negocio dice:
" Si quiere, constrúyala usted con sus propias manos para vivir.  Pero si quiere hacer negocio inmobiliario hágalo construir por un arquitecto.  La legislación de Miami al que construye una casa sin arquitecto lo obliga a no venderla por un año desde que está terminada, para asegurarle al que la compra que no se le cae o vuela..."
 En este ejemplo podemos ver como el legislador de Miami consideró que si una casa era proyectada y dirigida por un arquitecto, dicho inmueble cumpliría con ciertos requisitos de perdurabilidad y seguridad, de los que carecería sin la actuación de ese profesional -el arquitecto- al que considera especialmente cualificado.
En el suplemento "Arquitectura" del diario Clarín (Argentina) del 15 de Mayo de 1987 encontré una nota del arquitecto Carlos Libedinsky titulada " Antes y después de visitar el nuevo Lloyd's en donde luego de hablar sobre esa obra dice:
 " Por el contrario, la construcción inglesa de los últimos tiempos se ha hecho progresivamente más anónima y contextual.  He escuchado que en mucho se debe a los juicios por mala práctica a los que están expuestos los constructores y arquitectos cuando los detalles técnicos resultan insuficientes y ese peligro hace que la construcción transite los caminos mas experimentados. "
En este caso, responsabilidad está tomada como obligación de reparar una daño cometido por una actitud dolosa o culposa.
Y hablando de una responsabilidad profesional estrictamente contractual, podemos citar la nota de tapa del suplemento "Arquitectura" del diario El Cronista (Argentina) del 3 de Abril de 1991 que comienza asi:
"Alvaro Siza, el genial arquitecto portugués decía que no existe arquitectura sino se ponen en crisis las demandas de un cliente, o de una sociedad toda.  De esta idea se desprende que el arquitecto debe tamizar y reinterpretar las encomiendas que recibe, con la mira puesta en un resultado intelectual profundo.  En una palabra, se trata de dar un paso más alla de la voluntad literal del usuario.  Hay quienes llevan esta actitud a un extremo.  Son aquellos casos en donde la arquitectura produce ejemplos -abstractos y formalistas, haciendo caso omiso del comitente- que pueden incluso llegar a convertirse en enemigo del propio autor.  recordemos sino la casa Farnswroth, en Chicago, en donde la dueña inició un juicio contra Mies Van Der Rohe por considerar su obra como invivible"
Para terminar con este rápido pantallazo sobre diferentes enfoques de responsabilidad profesional en los medios, nada mejor que un ejemplo muy antiguo citado por el Dr Homero Rondina en su obra "Responsabilidad Civil y Contrato de Construcción" y es nada más ni nada menos que el Código de Hammurabi, dictado veinte siglos antes de la era cristiana:
" ....Si el maestro de obras no ha construido solidamente la casa y a consecuencia de ello se hunde y mata al propietario, el constructor será muerto.  Y si en el hundimiento muere el hijo del propietario se matará al hijo del constructor..."
Para tranquilidad del lector arquitecto, esta vieja disposición ya no se encuentra vigente, al menos en Argentina.
Ahora enfocaremos el tema de la responsabilidad profesional en nuestra legislación:
Desde un punto de vista jurídico los vicios que se presentan en obra podemos clasificarlos (pues sabrán que si algo no se puede clasificar  para nosotros, los abogados, no es digno de estudio, por ello soporten un poco más) por la forma en que se manifiestan o por su causa-origen.
Por la forma en que se manifiestan podemos hablar de vicios aparentes y vicios ocultos.  El aparente es aquel que se manifiesta a simple vista y que pueden ocasionarse por violación de una norma del arte de construir, no haber respetado medidas, materiales a utilizar y que se encontraban especificados; son aquellos vicios que de existir una diligente verificación se manifiestan de inmediato.
(Vocabulario básicoVicio aparente. Dícese de todo aquello que no se le podía escapar de la vista al Director de Obra pero se escapó. Dícese de todo detalle que de haber sido advertido por el Director antes que por la "esposa" del comitente, hubiera hecho más placenteras las mañanas de los lunes para el arquitecto).
En cambio son ocultos aquellos que, a pesar de haberse realizado una diligente verificación no se manifiestan y sólo aparecen por el transcurso del tiempo o por el uso que se haga de la obra (Por ej. cambio de estaciones climáticas).
Esta distinción es importante por la posibilidad de exigir su subsanación, por la posibilidad de exigir judicialmente los daños y perjuicios que ocasionan y -muy importante- por la responsabilidad del profesional.
Quienes realizan pericias de arquitectura podrían decirlo con mayor precisión y tendrán un anecdotario mucho más rico, pero por lo general podemos decir que un vicio grosero de plano es casi siempre aparente pues se puede manifestar con un rápido estudio de los elementos gráficos; un error en las medidas de un ambiente surge de una diligente verificación; una pared pintada en lugar de ir azulejada o elementos sanitarios diferentes a los especificados son casos de "vicio aparente" típicos.
Cuando finaliza una etapa, o la totalidad de la obra en su caso, se lleva a cabo la verificación para poder constatar la existencia o no de vicios.  Si la etapa o la obra es de recibo se efectúa la recepción provisional de la misma.  Si en ese momento no se han efectuado reservas, rechazos de trabajos, emitido órdenes para rehacer trabajos mal ejecutados, etc. los vicios aparentes quedan saneados, salvo caso de dolo del empresario o del director de obra o que dichos vicios lleven a la ruina total o parcial de lo construido, punto al que me referiré más adelante.  A partir de ese momento y, como ya expresé, si no hay observaciones cualquier vicio aparente queda saneado y no se le podrá reclamar al empresario constructor o quien haya llevado a cabo los trabajos.  Es importante marcar que la recepción provisional cubre la responsabilidad del constructor (artículo 1647 bis del Código Civil Argentino) y NO la del Director de Obra, quien por el contrario quedará comprometido si no observó y detalló la existencia de vicios recepcionando los mismos.  Su conducta fue culposa al no obrar con la diligencia debida de acuerdo a lo que exigían las circunstancias de tiempo, personas o lugar (artículo 512 del Código Civil Argentino) o bien su conducta fue dolosa si tuvo alguna forma de "acuerdo" con el empresario para actuar como lo hizo.
Queda muy en claro la importancia que adquiere en este caso la existencia de un libro de órdenes y pedidos y mucho mas la redacción de un acta de recepción provisional, pues la responsabilidad del Director de Obra quedará plasmada en los términos de la misma.  Además deberán tener en cuenta que no importa si se trata de una obra chica o grande, pues los vicios se presentan en todo tipo de obra....
En próximos artículos hablaremos de vicios ocultos, de los vicios por su causa-origen, de límites temporales, de ruina total o parcial, de responsabilidad por utilización de materiales nuevos, responsabilidades en obras llave en mano y seguiremos.

DR HÉCTOR SAGALOVSKY