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EL SONIDO DEL FUEGO

SUPER LEGUSCAD, HDP VEN A MÍ

Nunca supo porque no podía dormir el domingo hasta tarde.  Sin duda la costumbre de madrugar durante tantos años para ir a obra había creado un hábito que no podía dejar de lado ni siquiera los días feriados ni domingos.  Tampoco ahora que las obras no eran tantas podía sacarse de encima esa manía de ver el amanecer.  Lo primero es lo primero pensó, y asi sacó la funda de la jaula de su canario Paolo; cambió el agua, limpió el fondo, agregó alimento y el pequeño bicho ya estaba listo para cumplir su papel de mascota presa.  Lo segundo es lo segundo, y puso a calentar el agua para el mate; encendió la hornalla, puso la pava a calentar, buscó el mate, la bombilla, la yerba y manos a la obra.  Lo tercero es lo tercero y abrió la puerta de su departamento y alli, en el piso, estaba el ejemplar del Clarín del domingo; era la mejor mañana para poder leer el diario de punta a punta. Lo cuarto es lo cuarto y prendió la radio en el 890 del dial, pues siempre escuchaba el mismo programa en el cual, por ser domingo, los comentarios eran mas tranquilos, mas profundos y si decían alguna pavada, ese día no importaba.  El agua ya estaba en su punto justo y el primer mate fue cebado.  Esta era la bella rutina de las mañanas de domingo del ingeniero Oscar Cito.

La radio estaba bajita para no despertar a su mujer -en el fondo no quería perder la bella calma de la mañana, era mejor que durmiera- cuando escuchó que se venía un flash informativo urgente:

-Radio Informa Primero: Urgente -dijo el locutor-.  Un incendio de grandes proporciones se produjo en una discoteca de la localidad de Adrogué.  El local bailable ubicado sobre la avenida Hipólito Magoyen estaba, en el momento del siniestro, repleto de jóvenes que habían concurrido a bailar.  Se desconoce por el momento el número de víctimas. Un móvil de nuestra radio concurre al lugar. ¡Ampliaremos!

La noticia no alteró su rutina matutina y pasó como tantas otras que se alojan en algún lugar de nuestro cerebro donde al poco tiempo sería reciclada.  El mate le había salido bárbaro; el cielo estaba completamente azul, el fresquito era muy agradable y Paolo se resistía a comenzar a cantar.

-Radio Informa Primero:" Ampliamos la información.  Un móvil transmite desde el lugar.  Gracias Raúl, estamos en la Av. Hipólito Magoyen 23312 de Adrogué donde funcionaba la discoteca "El Fogonazo" donde, alrededor de las 5 de la madrugada, se inició un incendio que consumió practicamente todo el lugar.  Algunos de los concurrentes nos hicieron relatos realmente dramáticos; una joven nos dijo que las llamas se propagaron de inmediato tomando con gran rapidez los paneles del techo, los cortinados, los revestimientos.  Nos continuó relatando que el humo hacía irrespirable el lugar y que por lo menos dos salidas de emergencias estaban totalmente bloqueadas; la falta de luz hacía imposible ver por donde caminaban o a quien pisaban, pues enseguida se comenzó a juntar en el camino de la única salida cantidad de jóvenes, algunos de los cuales cayeron al piso, mientras que la desesperación de la masa humana que pugnaba por salir, les hacía imposible levantarse.  Muchos jóvenes que lograron salir nos relataron entre llantos y gritos que quisieron volver a ingresar para tratar de socorrer a sus amigos, pero la altura de las llamas y la gran cantidad de humo lo hacía imposible.  Uno de los jóvenes que logró salir con algunas quemaduras superficiales nos contó que de golpe el ruido del fuego tapó  la música, la confusión era total, las salidas estaban bloqueadas o cerradas con cadenas y no había nadie que los guiara, sólo pudieron salir por la puerta principal. 

Raúl esto fue una verdadera trampa, una hoguera infernal y si bien aún los bomberos no pudieron dar una información oficial, se sabe que hay gran cantidad de víctimas. ¡Volvemos a estudios centrales!...."

Oscar sintió una sensación de frío mortal que recorrió su nuca hasta el final del espinazo.  Sus manos perdieron fuerza y el mate que era sostenido por la izquierda fue a estrellarse contra la página 7 del diario.  La dirección le era conocida, muy familiar, pues durante meses junto a su socio dirigieron la obra que se convertiría en la disco "The Sordo's".  Habían pasado tres años pero recordó todo lo que tuvieron que trabajar en el proyecto, pues requería estudios de sonido, de seguridad, de luz.  Y la dirección, como olvidarla si transpiraron la gota gorda hasta que todo estuvo okey.  Por suerte habían cobrado todo. Los comitentes tipos de primera.

Luego de su recuerdo volvió a la realidad.  Sentía en su pierna el contenido líquido que provenía de su mate depositado en el diario.  No lo podía creer. Él era el proyectista de un local bailable que ahora todos llamarían "Trampa mortal".

No podía salir del estado de shock.  Paolo no lo entendería, despertar a su mujer con esa noticia tampoco le pareció lo mas sensato; su ex socio estaba radicado en Miami adonde la depresión económica argentina lo había llevado a probar suerte con la venta de artesanías.  Dios mío, pensaba,  con quien compartirlo, con quien descargar angustia.  Pero a esa hora era mas que improbable que encontrara a un ser humano cuerdo que lo escuchara.

No sabía por que, pero presentía que en cualquier momento algún medio periodístico lo llamaría y le diría: - Perdón ingeniero Oscar Cito, usted fue el que proyectó la trampa mortal.....  Peor aún, ya estaba comenzando a tener la paranoia de que en momentos un patrullero policial estacionaría en la puerta de su edificio y el timbre sonaría.

En ese momento recordó aquella charla que había dictado un abogado. ¿Cómo se llamaba?.  Solo recordaba su nariz, algún que otro chiste,  un apellido paisano y sus bostezos disimulados para que el boga no se sintiera tan mal.  El tema era interesante pero, culpa de sus épocas de estudiante, lo referente a lo legal se le hacía insoportable.  Los apuntes estaban en algún lado de su biblioteca.  Alli encontraría por lo menos algo para armar su defensa.  Se convertiría en su propio asistente legal, al estilo de los mejores abogados de televisión se defendería ante las cámaras, perdón, ante el Juez y demostraría su inocencia.  Estaba naciendo "SUPER LEGUSCAD".  Ahí estaban los apuntes; la charla era larga pero iría directamente a los artículos legales que se podían aplicar:

Súper Leguscad  le señalaba a Oscar a toda velocidad los puntos que le podían interesar.  ¡ Mirá chambón! Acá tenés el artículo 189 del Código Penal:

 Será reprimido con prisión de un mes a un año, el que, por imprudencia o negligencia, por impericia en su arte o profesión o por inobservancia de los reglamentos u ordenanzas, causare un incendio u otros estragos.

Si el hecho u omisión culpable pusiere en peligro de muerte a alguna persona o causare la muerte de alguna persona, el máximum de la pena podrá elevarse hasta cuatro años.”

 

Ante la clara lectura de Súper Leguscad, Oscar no pudo evitar un gesto de desesperación.  Algunas plumas naranjas de Paolo seguían volando en la cocina cuando se escucho una voz adormilada de Malena –la esposa de Oscar-

Aaamor.... ¿Vos colocaste la jaula de Paolo sobre la cama? ¿Qué le pasa que está tan asustado?  Oscar corrió rapidamente hacia el dormitorio y, mientras convencía a Malena que siga durmiendo, se llevó la jaula que contenía al desplumado y aterrado Paolo.

-¡ Leguscad ¡ ¿Vos estás seguro de lo que leíste?

- Me extraña ingeniero que dudes de la palabra de un miniheroe.  Está aquí escrito en tus apuntes de la charla –le decía mientras se lo agitaba a muy corta distancia de su nariz-  Está bien clarito.  ¿ Y si le agregás un Prozac al mate?

 

Oscar Cito recordó vagamente que algo en la charla se había nombrado sobre los incendios.  Con la ayuda de Súper Leguscad fue recordando uno a uno los interrogantes.

¿Existen reglamentos sobre incendios?

-         -         ¿Vos nunca leíste un LLAMA PILOTO Oscarcito? Preguntó con asombro Leguscad.  Claro que existen reglamentos sobre incendios y una cosa es que nadie les preste atención y/o lo considere importante, pero existir....¡CLARO QUE EXISTEN!

¿Es responsable el proyectista por un incendio?

Leguscad tosió para aclararse la voz, pues el mate derramado ya era intomable y le respondió:

-         -         Mirá, te soy sincero, en la escuela de miniheroes en la cual estudié hace miles de siglos atrás al tema de derecho penal mucha bolilla no le daban, pues nos contaron que en algunos siglos al constructor que le salía algo mal o no le pagaban y para que no reclame lo ajusticiaban, o le aplicaban la ley del Talión o no lo ubicaban en los lugares que solía concurrir.  Mi anciano maestro también me explicó que si alguna vez me tocaba visitar Argentina,  esa rama del derecho era cosa perteneciente al arte: El derecho penal estaba pintado.  Asi y todo, con una pobre base te puedo decir que es difícil que al proyectista lo puedan imputar como autor directo del estrago.  No sólo le tienen que probar su imprudencia, negligencia o impericia, sino que también esa conducta es causa directa y determinante del incendio u otro estrago.  Es difícil pero convengamos que puede darse.  Imaginate que en su proyecto haya determinado un material en particular y dicho material es altamente ignífugo o estaba prohibido para determinado uso.  También te enganchan al director de obra.

 

Oscar respiraba un poco más tranquilo pues los materiales utilizados eran los que se utilizaban en otras discotecas.

-         -         Que se utilicen en otras discotecas ¿Es sinónimo de material recomendable? Preguntó Súper Leguscad.

-         -         ¡¡¡Chee!!!! A vos quien te mandó ¿El fiscal de la otra cuadra? Agregó Oscar Cito muy ofuscado.

-         -         Soy el miniheroe que ayudará a sacarte las angustias en los temas de Arquitectura Legal, pero no esperes que te perdone todo lo que hacés o por aquellas preguntas que no te hiciste.  Sacarte las angustias sí, sacarle laburo al psicólogo no.  Mirá, en la galaxia en la que me dieron el título de Súper Leguscad me dijeron muy claramente que para luchar contra la angustia profesional mis armas serían la espada de la claridad, el lanza preguntas y el escudo del Boletín, bajo el cual los angustiados conocerían temas legales en forma clara y sobre todo amena.

-         -         Disculpa –contestó Oscar mientras rehacía el mate- te soy sincero, el tema de los incendios, de la seguridad en general para aquellos que utilizaran mis obras, todo eso no lo había pensado.  Apenas si fui a alguna charla de arquitectura legal donde me hablaron de responsabilidad civil por ruina, de contratos y algo nombraron de este tema, pero mucha bola no le di.  Lo único que pienso es como voy a salir de todo este infierno.

-         -         Mirá, justamente yo soy un miniheroe y no me voy a disfrazar de diablo, pues me da cosa eso de andar con cuernitos aunque sea en broma, pero no puedo dejar de hacerte notar que también la podrías ligar desde el punto de vista civil.  Acá en los apuntes de la charla te nombran el artículo 1646 del Código Civil y me pregunto si no te podrán hacer juicio por ruina total de la obra por vicio de proyecto o mala calidad de los materiales.

-         -         Ja –exclamó en tono triunfal Oscar- Por el 1646 sólo me puede reclamar el comitente o actual propietario de la obra y le puedo demostrar que la ruina de la obra no provino de vicio del proyecto y/o de mala calidad de los materiales.  La obra se arruinó por un incendio, por un incendio entendéis.

-         -         ¡No me grites que no soy sordo total!  Tu análisis del art. 1646 podría prosperar pero por que sos tan fiaca para leer.  Seguí hasta la otra página, aunque te reconozco que la charla es infernalmente larga, acá mismo ves:    Artículo 1109 del Código Civil: Todo el que ejecuta un hecho, que por su culpa o negligencia ocasiona un daño a otro, está obligado a la reparación del perjuicio.  Y si querés la completamos con el artículo 512 del mismo Código: La culpa del deudor en el cumplimiento de la obligación consiste en la omisión de aquellas diligencias que exigiere la naturaleza de la obligación, y que correspondiesen a las circunstancias de las personas, del tiempo y del lugar.

-         -         Oscar comprendió rapidamente que la única forma de hacer callar a Súper Leguscad era ofreciéndole un mate. Tomá Legus este matecito y disfrutalo con tiempo.  Ya recuerdo lo que dijo el boga sobre todo el tema ese de la culpa, pero me la tiene que probar el que me hace el juicio.  Yo voy a probar que cumplí correctamente, que tuve en cuenta el tema de salidas de emergencia, de luces de emergencia y que no soy un superhombre.  No puedo prever lo imprevisible.

-         -         Eso es cierto –contestó Súper Leguscad mientras disimulaba su lengua quemada-  pero recordá que aquí también te podrían hacer juicio las víctimas y los familiares de víctimas fallecidas.  Si tenés algo de culpa podés terminar en Tribunales y si saltás dieciséis párrafos del resumen de la charla fijate lo que dice el artículo 902: “Cuanto mayor sea el deber de obrar con prudencia y pleno conocimiento de las cosas, mayor será la obligación que resulte de las consecuencias posibles de los hechos.”

-         -         Mirá Legus, vos, el boga ese y la remil... cosas que dicen lo único que van a lograr es que no me acerque más a una obra (aunque la situación económica del país y de la construcción les está ganando) ¡Eso quieren!

-         -         No, te aseguro que no.  Queremos mucho lo que hacemos y al tema de Arquitectura Legal lo llevamos en el alma.  Pero vos pensás que si no te contamos estas cosas, si no te hacemos plantear estos interrogantes, te hacemos algún bien.  Lo que queremos es que cuando la situación económica te deje volver a lo que más querés en la vida, como es el proyectar, dirigir y construir, cuando la realidad  te deje, queremos que vayas lo mas seguro posible.  Queremos que tu única preocupación sea resolver los temas de tu profesión.  Queremos que conozcas, que te saques la angustia por no conocer estos temas. Quere....En ese momento Súper Leguscad entró como en trance y su cuerpo comenzó a evaporarse como una densa neblina. Sólo se escuchó una voz que parecía provenir de otra dimensión y decía: Tranquilo Oscar Cito, tranquilo.  Esta vez zafaste.

-         -         Oscar –se sintió la voz de Malena que venía por el pasillo todavía media dormida- ¿Con quién hablabas?  ¡Escuchaste lo delincendio de la discoteca! ¡Quince chicos muertos!  Parece que la policía apresó al piromaníaco.  ¡No escuchaste la radio vos!

 Oscar Cito no sabía si había soñado o lo que le había pasado era real. ¿Existía Súper Leguscad? ¿Habría sido la vos de su conciencia?  No podía dejar de pensar en esos quince chicos muertos.  No podía dejar de pensar en que si, tal vez, hubiera estudiado más el tema de  seguridad en incendios.  No podía dejar de pensar en los materiales que utilizó.

A los pocos días el tema del incendio fue esclarecido por la policía.  Oscar Cito pudo leer en el diario del Domingo siguiente que un piromaníaco de tan sólo 16 años había sido detenido; el joven había iniciado varios focos de incendio en forma simultánea.  La justicia investigaba también la situación del dueño de la discoteca, pues los peritajes y testimonios habían probado que dos salidas de emergencia estaban cerradas con cadenas, por “razones de seguridad”.

Una semana había pasado y Oscar seguía pensando en el tema de las reglamentaciones para incendio y los materiales que había utilizado en la discoteca.  Un canto ronco se sentía muy bajito.  Paolo ya había recuperado algunas plumas pero seguía en estado de shock.

 Vocabulario básico:  “Súper LEGUSCAD”  Dícese del personaje, imaginario o real, que vive en el inconsciente colectivo de aquellos dedicados a la construcción en sus diversas figuras. Nacido en el planeta ONCE llegó a la tierra por equivocación y para hacerla peor visita a menudo la Argentina, pero es que no puede dejar de visitar a su amigo el abogado HDS a quien también recomienda, pues de nombrar a otro sería destruído por su peor enemigo “Tecladelete”.  Su edad es de 43 siglos y de pequeño, para mejorar su formación frecuentó la casa de Vitrubio, Alberti, Julio César, Alejandro Magno y Juan Román Riquelme.  Enemigo intelectual del libro conocido como el “ladrillo” se presentará ante quien lo necesite en sus horas de angustia de arquitectura legal, ya sea en horas cátedra, durante el ejercicio profesional, o en salas de espera de abogados no especializados.  Para convocarlo solo basta tres inspiraciones profundas, pensar en él y mentalmente llamarlo: “SUPERLEGUSCAD, HDP Ven a mí”.  Allí estará, donde y cuando lo invoques.

 DR HECTOR SAGALOVSKY